Conocé de que trata el Flisol
“Si estás metido en el mundo de la tecnología o aunque sea te pique un poco la curiosidad, seguro en algún momento escuchaste hablar de la FLISoL. Yo la conocí medio de rebote, por compañeros de la facu, y desde entonces traté de ir un par de veces porque posta vale la pena.
La FLISoL, o Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre, es básicamente el evento más grande de la región dedicado al software libre. Se hace todos los años, el mismo día, en un montón de ciudades de toda Latinoamérica (y hasta en España), lo que ya de por sí le da una vibra bastante particular: es como un evento distribuido, pero con la misma idea en todos lados. (Flisol)
La primera vez que fui no tenía tan claro qué esperar. Pensaba que iba a ser algo súper técnico o solo para gente muy metida en sistemas, pero nada que ver. Es bastante abierto y accesible: podés ir sin saber casi nada y aun así sacar algo copado. De hecho, uno de los objetivos principales del evento es justamente acercar el software libre a cualquier persona, sin importar su nivel. (FLISOL Cuenca)
Algo que está buenísimo —y que es medio el corazón del evento— es que podés llevar tu computadora y te ayudan a instalar software libre. Desde sistemas operativos como Linux hasta programas alternativos a los típicos que usamos todos los días. Todo legal, gratuito y acompañado por gente que sabe, que te explica y te guía. (Flisol)
La segunda vez que fui hice eso y, aunque al principio me daba un poco de miedo “romper todo”, la experiencia fue re tranqui. Incluso terminás aprendiendo cosas básicas que después te sirven un montón.
Pero la FLISoL no es solo instalar cosas. También hay charlas, talleres y espacios más de debate. Ahí es donde realmente empieza a ponerse interesante: aparecen temas como privacidad, cultura libre, inteligencia artificial, desarrollo, e incluso cuestiones sociales vinculadas a la tecnología. (FLISOL)
En una de las ediciones a las que fui, por ejemplo, había una charla sobre cómo el software libre puede aportar a la autonomía digital, y otra sobre herramientas abiertas para diseño, que me re sirvió para lo que estudio.
Otra cosa que suma bastante es el ambiente. No es un evento corporativo ni formal, sino algo muy de comunidad. Está lleno de estudiantes, gente que programa, docentes, curiosos… y todos bastante predispuestos a compartir lo que saben. Eso hace que también funcione como espacio para hacer contactos, intercambiar ideas o simplemente charlar con gente que está en la misma.
En resumen, la FLISoL es una mezcla entre evento educativo, espacio de encuentro y experiencia práctica. Podés ir a aprender, a instalar software, a escuchar charlas o simplemente a ver de qué se trata todo este mundo del software libre. Y lo mejor: es gratis y abierto a cualquiera.
Si estás estudiando algo relacionado con tecnología es una de esas experiencias que suma, aunque sea para ampliar un poco la mirada.”
Por Aldana Mendoza
